Gerardo Soto


Desde entonces por su gracia estoy en la Iglesia, pasando por todos los departamentos desde cuna, niños, ministrando en la música, y a la edad de 9 años fue mi primera predicación con el Salmo 100, aún recuerdo el momento en ese culto de niños. Después que fui bautizado en las aguas recién cumplidos los 16 años, desde ese día estoy sirviéndole en la enseñanza de su Palabra, en los cultos de jóvenes, como maestro de escuela dominical para la Iglesia en general, y por su gracia pastoreando y enseñando la Palabra a un rebaño que Dios nos ha concedido. Mi mayor título es que “me reconozcan que ando con Jesús” (Hechos 4:13). Nunca me cansaré de darle “gracias por su Gracia”.